Juan José Alvarez Sauri

Fiscales anticorrupción al banquillo

Escribe Juan José Alvarez Sauri.- Creo que se acabaron los alardes de moralizaciones, de parte, de la Fiscalía peruana, ya cansaron a los peruanos, con sus demasiadas novelerías, estentóreas y encubridoras, de satrapías, y, otros propósitos.

Su riesgoso plan sufrió sensible involución, al comprobarse, estos y otros hechos, que hay tantas culpas y culpables.

La justicia peruana es una farsa y la Fiscalía un guiñapo. La moralización deja mucho que desear. Las exigencias investigatorias y moralizadoras, se tienen reservadas sólo para los que direccione el “poder oculto” de la caviarada y de la rojería.

En diciembre 2018 el Departamento de Justicia de EE.UU. llegó a un acuerdo con Odebrecht obligándola a pagar más de US$ 3,000 millones en reparaciones, por “la mayor trama de corrupción extranjera de la historia”.

 Marcelo Odebrecht y principales ejecutivos, también, aquí firmaron un pacto con los fiscales peruanos Rafael Vela y Domingo Pérez, garantizando declarar los hechos de corrupción por su organización en el país.

Ese pacto, fue impuesto a los peruanos, por dos fiscales ideologizados y politizados. Tras aquello, existiría una clara intencionalidad, de defender a Odebrecht y consorciadas peruanas, perjudicando al Perú. ¡El tiempo está dando la razón! Los Fiscales -Vela Barba y Pérez- pactaron una indemnización –pagadera en décadas-, por Odebrecht, excluyendo, de todo proceso penal, a los jefes de la empresa, en Lima y Brasil y, no considerar otras cuarenta obras ejecutadas, por Odebrecht. Hubo más pagos bajo la mesa, que el acuerdo no incluye, como parte del daño sufrido.

Se entregaron sobornos por US$ 3 millones de dólares, en 17 pagos a peruanos identificados con alias, por el Gasoducto del Sur. Proyecto removido, del acuerdo, por los fiscales Vela Barba y Pérez, a nombre del Perú, no obstante, las evidencias que Odebrecht habría sobornado por esta obra.

Este hecho, anula el pacto, promovido por los fiscales y avalado por una Juez Suprema, elevándolo al rango de fraude y dolo contra el Estado peruano. Olvidemos, por un momento, la cacería de los opositores al gobierno.

Lo que acaba de conocerse, por parte, de la misma Odebrecht, le ha reventado en la cara de estos dos fiscales, que han estado haciendo -fintas y peliculinas-, o estaban o se hacían, que ignoraban, lo que realmente sucedió con los contratos millonarios y formas distributivas de coimas y prebendas.

Que, sucederá con los repentinos -Catones- de la prensa mermelera, de generación no muy espontánea, encubridores de los implicados directos en la corrupción.

Aquí, se va a descubrir la maniobra y manipulación malévola, de lanzar la piedra del escándalo, sino cedían a las presiones políticas y personales, con no pocas amenazas a familiares y cercanos.

Los Partidos Políticos de oposición son los únicos corruptos, amigos y aliados del gobierno, son los inmaculados.

Por todos lados, están que buscan artimañas para sacar de circulación, a honestos y valientes ciudadanos, que no ceden al chantaje fiscal. Cada día, se engendran infundadas dudas. La lucha anticorrupción y la moralización significan echar lodo sobre los demás.

La imaginación cobarde y traidora pasa por descubrimientos calumniosos, y, la imputación grosera, que rayan en la difamación. ¡A dónde denunciar!. Sería una ingenuidad.

Están protegidos por la impunidad. La viña del Señor está repleta de erratas biológicas y desperdicios éticos.

No podía faltar la mugre ideológica. Cómo no podían faltar los Felipillos, que adornan la historia del Perú. Diversas consignas y anatemas demagógicas contra el Apra y Fuerza Popular para excitar al populacho.

Fuente: Juan José Alvarez Sauri


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